La piedra y 24 preludios/Diari mallorquí, por M. Martí Freixas

Sesión Carlos Vásquez / Víctor Moreno – Próximo pase del Ciclo DOCMA en Cineteca el 19 de junio.
Como parte de la colaboración entre Blogs&Docs y DOCMA, M. Martí Freixas (co-fundador y director de la revista) ha escrito este texto sobre ambos filmes.

L _ b _ r t _ d

24 Preludios / Diari Mallorquí. Carlos Vásquez (2012)

24 Preludios / Diari Mallorquí de Carlos Vásquez es un diario íntimo filmado. Del mismo modo que en algunos de sus diarios a Jonas Mekas le inspiraba el activista y pensador David Thoreau, a este realizador de origen chileno, afincado en España pero trotamundos sin frontera ni bandera, le corren por las venas la música de Frédéric Chopin y el espíritu del romanticismo del siglo XIX.

El histórico pianista y compositor polaco-francés vivió un breve y atormentado periodo de tiempo en Mallorca (donde hoy en día se conservan recuerdos de su estancia, con especial devoción su piano) junto a la escritora feminista George Sand (Un invierno en Mallorca, 1855). En esas vivencias en la isla, Chopin compuso los Preludios, veinticuatro piezas de corta duración que le servirán al director como estructura para montar su diario. Aunque no oiremos las notas musicales, están en el film presentes en su ausencia. Apuntes, esbozos, retratos y autorretratos, tradiciones locales, búsqueda de la “utopía agraria”, de un mundo natural, en definitiva, vivir en y capturar la libertad. El diario es lo que pasó enfrente y dentro de la cámara, entendiendo a esta máquina como algo casi mágico, transformador, capaz de capturar el presente fugaz y a la vez resucitar a los muertos.

La piedra. Víctor Moreno (2013)

Víctor Moreno es un autor de cine documental independiente que realiza sus trabajos, por ahora, en digital. Esta presentación podría parecer hoy en día algo casi corriente pero no lo es, porque las palabras “autor”, “independiente” y “digital” tienen en este caso un sentido pleno, completo, justificado. Algo que no abunda, pues se utilizan estos términos a menudo con desgana y para etiquetar de manera superficial un amplio y ambiguo cine realizado fuera de los ámbitos comerciales, sin darle más vueltas al asunto.

Es independiente porque las películas las construye con sus manos, a menudo en solitario, autofinanciándolas o con pequeñas productoras. Es un autor por su mirada personal y singular, por imprimir su pensamiento en la construcción del film. En La Piedra se pone en práctica esa sentencia que afirma que cualquier película no deja de ser la autobiografía de su propio autor. Hay un efecto espejo entre el único protagonista, solitario, que va partiendo piedras a lo largo del metraje, y el director independiente, que plano a plano, va capturando el trabajo de esa persona. Ambos aunarán al final su material para darle un sentido a esas piedras y esos planos de entrada sueltos. Un realizador independiente es un picapedrero. Ambos buscan a través del trabajo y el esfuerzo abrirse camino, trazar una ruta propia, independiente, es decir, libre.

Es “digital” porque Víctor Moreno busca, rebusca, le da vueltas al cuerpo del silencioso protagonista, a los encuadres, nos muestra a menudo como ha llegado a encontrar el plano bueno, que será el de más duración, pero no nos ahorra ese camino. La cámara digital, ágil, que puede filmar mucho, en bruto, ofrece unas características idóneas para mostrar ese peldaño a peldaño de una labor y de un rodaje. Una filmación en película de cine podría haber ahorrado el proceso, en parte para ahorrar material, sería lógico si se hubiera centrado en una puesta en escena que aquí se evita adrede. La libertad (Lisandro Alonso, 2001) está emparentada con este documental, en su proximidad por el trabajo / esfuerzo / supervivencia, en la lejanía por ese planteamiento entre película de cine + puesta en escena vs. digital + observación “en tiempo real”.

La piedra tiene una lectura también política, como toda búsqueda de libertad tiene. Está filmada en España, en la actualidad. No son años banales, sino históricos. El protagonista realiza una tarea dura, pesada, de la cual podemos entender la concreción inmediata, pero tardaremos en comprender la totalidad del proyecto, que se ve a largo plazo, quizás inalcanzable. Reflejo de todo este país y probablemente de todas las personas que en estos momentos estén haciendo pasar sus ojos por estas letras, si es que viven o sobreviven en España. El protagonista de La piedra hace lo que hacemos y haremos los españoles en los próximos años cada día de los 365. Picar piedra. (En un proyecto a largo plazo que no comprendemos y que quizás resulte inalcanzable).

– M. Martí Freixas.

24PRELUDIOSLAPIEDRA

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